lunes, 16 de mayo de 2011

La mirada de Kovacs

El fútbol del Barcelona es considerado, hoy en día, el mejor del planeta. La Copa del Mundo de Sudáfrica lo sentenció: España, copiando el funcionamiento del club catalán y utilizando varios de sus jugadores se impuso claramente en el Mundial -como lo había hecho en la Eurocopa anterior- y consiguió que unánimemente se admire su estilo de juego.

La identidad y la manera de pensar y vivir el fútbol del conjunto azulgrana remite inequívocamente a Cruyff: Tanto a su extraordinario funcionamiento dentro del engraneje de la inolvidable Naranja Mecánica, luego llevado al Nou Camp, como a su implacable Barcelona de comienzos de los noventa, reconocida por su belleza estética y por sus incontables lauros.

Ese equipo congregó un grupo de jugadores de alto nivel técnico que, mancomunados en la idea de tratar bien a la pelota, llevaron al club catalán a su primera Champions League y consiguieron marcar una época.

Rinus Michels, por caracter transitivo artifice principal de estos lauros españoles, fue el ideólogo de la revolución futbolística del fútbol holandés y tuvo el reconocimiento que su extraordinaria visión del fútbol merecía. Pero en 1971, cuando Michels abandonó el Ajax para recalar en el fútbol español con 4 ligas, 3 Copas de Holanda y una Copa de Europa bajo el brazo, el nombre de un entrenador rumano fue el elegido para tomar las riendas del equipo que maravillaba al mundo: Stefan Kovacs.

Kovacs provenía de Steaua Bucarest, había conseguido la liga y la copa rumana en 3 años de gestión y soportó con creces la difícil tarea de continuar con el legado dejado por Michels. Con el rumano en el banco de suplentes, el Ajax siguió con su cosecha excepcional. La Copa de Europa de 1972 y 1973, la Supercopa de 1972, la liga local 1971/1972 y 1972/1973 y la Intercontinental de 1972 fueron los títulos logrados en apenas 3 años. Luego, Cruyff arribó al Barça, Kovacs tomó la selección francesa y lentamente el club holandes regresó a un nivel acorde a este planeta; aunque ya nada volvería a ser igual en ninguna parte del mundo fubolístico.

La evocación de aquel equipo se haría costumbre y la visión de Kovacs, un legado extraordinario que vale la pena disfrutar.

La Opinión. Viernes 1º de septiembre de 1972
Stefan Kovacs
DT del Ajax en reportaje publicado por el periódico France Football: conceptos sobre el fútbol actual y el que practica su equipo.

Para el técnico del Ajax, en el fútbol ya no existen puestos fijos: "todos deben atacar y defender"
La renovación que produjo el fútbol alemán occidental a través del Bayer Munich, y su selección junto al Ajax, campeón de Holanda y Europa, en los estereotipados sistemas de juego del continente europeo han recobrado actualidad con motivo de la inminente confrontacion del equipo holandés con Independiente de la Argentina, por el título europeo-sudamericano de clubes.

"El fútbol tiende a volver a sus viejos cauces que incluso, a aquel que preactican los niños: todo el mundo ataca y defiende, todos siguen la pelota. Es el fin de la especialización. Es el comienzo del fútbol total.

"Lo único que separa al fútbol de hoy del que practican los niños es la responsabilidad individual y colectiva de que está investido cada jugador. Un jugador que tiene la pelota debe saber bien el riesgo que corre su equipo si la pierde. En consecuencia, debe obrar en función de sus posibilidades técnicas.

"Este fútbol total está en marcha y exige grandes cualidades atléticas, psíquicas, morales y técnicas. Es evidente que se hará difícil su aplicación en todos lados.

"Pienso que aquellos equipos que se ajusten a este esquema estarán delante de los otros. A pesar de eventuales derrotas deben persistir, aunque habrá que coincidir en que es una carrera llena de dificultades y de sacrificios mayores.

"El aporte personal mio al fútbol que los holandeses desarrollaban en el Ajax ha sido el de una preparación psíquica especializada para incentivar, por ejemplo, la resistencia, la vivacidad, el cambio de ritmo. Todo esto lo logré con prácticas en el campo con la pelota de fútbol... Organizo circuitos de velocidad y dribbling obligando a los jugadores a desprenderse de la pelota lo más rápido posible y con la mayor secuencia tanto en acciones individuales como colectivas... La preparación de los holandeses residía, a mi juicio, únicamente en la condición física. Yo traté de inculcarles el resto.

"En lo que concierne al mejoramiento técnico de un equipo se ha dicho, por ejemplo, que es importante destinar por lo menos diez minutos antes de cada sesión de entrenamiento, a trabajar con el juego de cabeza. Yo prefiero consagrarle una hora y media, durante los entrenamientos de cada día, alternando esa práctica con la de combinaciones preestudiada y tiros rápidos y con la marcación y la desmarcación.

"El entrenamiento, por sí solo, no constituye una piedra milagrosa ni el entrenador es un hechicero. A mi juicio debe cumplir dos finalidades:

  • Todo lo relativo a la técnica y táctica


  • Todo lo que concierne al cuerpo humano

  • "Contra la opinión de los entrenadores holandeses sigo la reflexión de Helenio Herrera que considera que el entrenamiento durante todos los días de la semana puede llevar a la saturación. En sus equipos Helenio Herrera opta por darle descanso a los jugadores el viernes, yo prefiero el miércoles.

    "Ciertamente se pueden desarrollar las cualidades psíquicas y atléticas de los jugadores pero si un jugador no posee cualidades básicas suficientes, nunca podrá llegar a un nivel superior. Cuando advierto que el seleccionador del equipo juvenil observa especialmente las cualidades técnicas del joven, su dominio de balón, el dribbling, etc. considero que está en un error. Las cualidades que deben tener prioridad son las psíquicas, los aspectos técnicos son, luego, fáciles de mejorar.

    "Yo entiendo que, en cuanto a la preparación técnica de los jugadores, se debe atender con esmero la de los juveniles tratando de corregir, fundamentalmente, sus defectos. Con los jugadores ya formados lo único que se puede hacer es reforzar su confianza en lo que mejor saben hacer. Para cambiarlo ya es demasiado tarde.

    "La fuerza de los dirigentes del Ajax consiste en su serenidad. Ellos eligen al entrenador y le dan su confianza total. Ni se interesan por la formación del equipo. Todos saben que la superioridad actual puede perderse en cualquier momento.

    "Con los jóvenes de doce a catorce años el trabajo fundamental es inculcarles lo que luego será base del equipo: la justeza en los pases largos y fuertes. Cuando un jugador sabe pegarle a la pelota desde cuarenta metros la dominará con facilidad en tiros de diez pero lo contrario no es posible".

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